El equipo de protección personal (EPP) solo le protege cuando se pone y se quita correctamente. En materia de seguridad química, siempre puede encontrar los requisitos del EPP en la sección 8 de una ficha de datos de seguridad. Es importante que la lea atentamente antes de empezar a ponerse el EPP.
Utilizar la secuencia correcta para ponerse y quitarse el EPP reduce los riesgos de contaminación y disminuye significativamente las tasas de lesiones y enfermedades en el lugar de trabajo.
Este artículo sirve como guía práctica sobre cómo ponerse y quitarse el EPP en el orden correcto.
¿Qué es ponerse y quitarse el EPP?
Ponerse se refiere al proceso sistemático de colocarse el equipo de protección antes de la exposición a los peligros.
Quitarse es la retirada controlada de ese equipo después de completar la tarea.
Se trata de procedimientos de seguridad definidos y diseñados para:
- Crear una barrera física entre usted y los riesgos del lugar de trabajo.
- Evitar la contaminación durante y después de las tareas.
- Proteger a los compañeros de trabajo y los entornos compartidos.
Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), el «despegue» o retirada del EPI es un momento crítico en el que el riesgo de autocontaminación es mayor. Los protocolos españoles establecen que los errores durante la retirada son una de las principales causas de exposición accidental a agentes biológicos o químicos.
Para los profesionales de HSE, dominar estos procesos es fundamental para el control de riesgos, no solo para el cumplimiento de los procedimientos.
¿Cuál es el orden correcto para ponerse el EPI?
La secuencia correcta para ponerse el EPI garantiza que cada elemento quede bien sujeto sin contaminar a otro.
Debe lavarse las manos o utilizar un desinfectante a base de alcohol antes de tocar cualquier EPI. La progresión protectora comienza con las capas básicas y termina con los componentes de sellado, que no deben ajustarse posteriormente.
El orden de colocación del EPI más aceptado es el siguiente:
1. Ropa protectora o monos
La bata o el mono son casi siempre los primeros elementos que se colocan para proteger el torso y los brazos. Estos forman la barrera principal contra salpicaduras, polvo y partículas. Asegúrese de que cubran y cierren completamente.
2. Protección para los pies (si es necesario)
Si el entorno requiere cubrezapatos desechables, estos se suelen poner después de las cubiertas protectoras. Se deben usar zapatos o botas de seguridad desde el principio para evitar pisar peligros sin protección.
En entornos clínicos, los cubrezapatos se suelen poner después de la bata. En entornos industriales, las botas de seguridad suelen estar ya puestas y los cubrebotas se aplican después de los monos.
3. Protección respiratoria
Póngase la mascarilla o el respirador antes que las gafas o la capucha. De este modo, se asegurará de que nada impida un sellado hermético contra la piel. En el caso de los respiradores (como los N95), compruebe el sellado exhalando bruscamente para asegurarse de que no se escapa aire por los bordes.
4. Protección ocular y facial
Coloque las gafas o la pantalla facial sobre la cara y los ojos y ajústelas para que se adapten bien. Las gafas o las pantallas faciales protegen las membranas mucosas de los contaminantes transportados por el aire o salpicados.
5. Protección de las manos
Los guantes se colocan en último lugar, lo que le permite manipular los elementos restantes sin contaminarlos. Deben colocarse sobre los puños de la bata o el mono para garantizar que no quede ninguna parte de la piel expuesta.
Este enfoque estructurado garantiza que no queden zonas expuestas y minimiza el riesgo de comprometer los componentes estériles o limpios.
El INSST hace hincapié en que, cuando se utilizan varias piezas de equipo juntas, estas deben ser compatibles. Si el orden de colocación (secuenciación) impide un ajuste correcto, el EPI pierde su eficacia protectora y no cumple con el Real Decreto 773/1997.
¿Cuál es el orden correcto para quitarse el EPI?
Quitarse el EPI requiere más precaución que ponérselo. El objetivo es evitar la transferencia de contaminantes del equipo a la piel o la ropa. La secuencia adecuada para quitarse el EPI es la siguiente:
1. Guantes
Los guantes suelen ser el elemento más contaminado y deben quitarse primero utilizando la técnica «guante a guante, piel a piel». Este método garantiza que las manos desnudas nunca toquen el exterior sucio del guante, lo que evita la contaminación cruzada inmediata.
2. Protección ocular y facial
Toque solo las partes «limpias», como las orejeras o la banda para la cabeza en la parte posterior. Coloque la mano detrás de la cabeza y tire del equipo hacia delante y lejos de la cara. De este modo, se evita que el polvo o las salpicaduras de la parte delantera caigan en los ojos.
3. Ropa protectora
Desabroche con cuidado cualquier cordón o cremallera y enrolle las prendas hacia abajo y hacia dentro para atrapar los contaminantes dentro del tejido.
Al dar la vuelta a la ropa mientras se la quita, se asegura de que el lado «sucio» quede contenido y ya no suponga un riesgo para su piel o el medio ambiente.
4. Protección respiratoria
Quítese la mascarilla o el respirador solo después de salir de la zona peligrosa para asegurarse de no inhalar ninguna partícula residual en el aire.
Agarre siempre primero las tiras o elásticos inferiores, seguidos de los superiores, y tire de la mascarilla hacia delante, alejándola de la cara sin tocar el material del filtro.
5. Protección de los pies
Se quita en último lugar si ha estado muy expuesta, especialmente en entornos químicos o biológicos.
Salga con cuidado de las cubiertas o botas directamente a una «zona limpia» y lávese las manos a fondo inmediatamente después de completar el proceso.
La higiene de las manos debe realizarse inmediatamente después de quitarse el EPI. Utilice agua y jabón o un desinfectante a base de alcohol para limpiarse las manos a fondo. Esto reduce significativamente la posibilidad de exposición a peligros.
¿Cuáles son las seis reglas para el uso del EPI?
Independientemente del sector o la función, hay seis principios básicos que rigen el uso eficaz del EPI.
1. El EPI debe ajustarse al peligro
La selección del EPI debe basarse en evaluaciones de riesgos, no en la comodidad o los hábitos.
2. El ajuste es innegociable
Un equipo que no se ajusta bien proporciona una falsa sensación de seguridad.
3. El EPI debe inspeccionarse antes de su uso
Un equipo defectuoso compromete inmediatamente la protección.
4. Los usuarios deben recibir formación
El uso sin formación suele dar lugar a un uso incorrecto o a atajos peligrosos.
5. El EPP debe mantenerse y almacenarse adecuadamente
El equipo contaminado o dañado es peor que no tenerlo.
6. El EPP es la última línea de defensa
Los controles técnicos y administrativos siempre son lo primero.
Estas reglas se ajustan a la jerarquía de controles reconocida por la EU-OSHA.
Por qué es importante conocer la secuencia correcta del EPP
Comprender la secuencia adecuada no se trata de memorizar. Se trata de romper la cadena de exposición.
He aquí por qué este conocimiento afecta directamente a los resultados de seguridad:
- Reduce la contaminación cruzada entre tareas y zonas de trabajo.
- Evita la autoexposición durante los momentos de retirada de alto riesgo.
- Mejora el cumplimiento de los requisitos normativos y de auditoría.
- Protege a los compañeros de trabajo, no solo al usuario individual.
- Refuerza la cultura de la seguridad a través de un comportamiento disciplinado.
Conclusión
El equipo de protección solo ofrece su valor cuando se utiliza con disciplina y comprensión.
Saber cómo ponerse y quitarse el EPI en la secuencia correcta transforma el EPI de una simple casilla que marcar en una verdadera medida de control de riesgos.
Cuando el EPI se convierte en un sistema practicado en lugar de una idea de último momento, la seguridad deja de ser reactiva y comienza a ser proactiva.
La secuencia aporta previsibilidad. La previsibilidad reduce los errores. Menos errores significan menos exposiciones.
